Análisis de Cut the Rope <sub>Caramelos, cuerdas y un bicho hambriento. ¡Yuju!</sub> | Juegos Android, noticias, análisis y artículos

miércoles, 24 de agosto de 2011

Análisis de Cut the Rope Caramelos, cuerdas y un bicho hambriento. ¡Yuju!

En el mundo de los juegos para smartphones hay un puesto de especial relevancia para todo aquel que desee pingües beneficios, y no es otro que el de juego casual más vendido/descargado. Por su concepto, un juego casual tiene que ser asequible a todo el mundo, buscando el difícil equilibrio entre gustar a los más profanos con un gameplay inteligente y bien planteado, y además encandilar a los jugadores más hardcore, con una profundidad y retos a la altura. Cut the Rope, que en el momento de escribir estas líneas se encuentra encaramado al top ventas del Android Market, gusta, y mucho, al primer grupo, pero no tanto al segundo. Procedamos pues a abrir la caja de Cut the Rope y veamos qué puede ofrecernos.

Desarrollado en Rusia por ZeptoLab, Cut the Rope veía la luz a finales de junio de este año tras pasar y arrasar en iPhone durante 2010. Su campaña de lanzamiento en Android se podría definir como surrealista, apareciendo en un primer momento de forma gratuita y exclusiva en la tienda de aplicaciones GetJar en la cual, por cierto, sigue sin costar un céntimo.

En Cut the Rope nos encontramos con un caramelo redondo que se encuentra unido a una o varias cuerdas en la mayoría de ocasiones. Nuestra meta es cortar las cuerdas de la forma correcta para que sean devoradas por Om Nom. Tras ese nombre se esconde el que es, sin duda alguna, el principal icono de identidad del juego. Es una criatura verde la cual, según sus creadores, han intentado darle una personalidad propia de un niño de unos dos años de edad, poniendo mucho cuidado en su diseño y animaciones. Om Nom se haya siempre dentro de una caja, desarrollándose toda la acción dentro de ésta.


En un primer momento, el principal problema será cortar las cuerdas en el orden correcto para que el caramelo caiga justo encima del protagonista. Posteriormente se añadirán elementos como las burbujas, los pinchos u otros más sorprendentes, como los sombreros de teletransporte o incluso un botón que cambia la gravedad. Por el escenario se encuentran repartidas tres estrellas que no solo invitan a rejugar los niveles, sino también son la moneda de pago para acceder a nuevas cajas. Las estrellas, según el nivel, pueden estar estáticas, en continuo movimiento o incluso tener un tiempo limitado, tras el cual desaparecen.

Gráficamente es muy colorido, distinguiéndose cada caja en el diseño del fondo. Los sonidos son pocos, pero tampoco son necesarios más. Todo esto queda capitalizado por el protagonista, con sus sonidos y animaciones. Más de una vez esbozarás una sonrisa tras ver su reacción cuando pierdas un caramelo, o se quede con la boca abierta tras balancearse éste sobre él. La música, típica de dibujos animados; animada y que no resulta pesada, pero poco variada. Qué digo poco variada, sólo hay una.


Al margen de posteriores actualizaciones, en el momento de éste análisis el juego cuenta con el mismo número de niveles que en su lanzamiento. 175 niveles repartidos en 7 cajas, a razón de 25 niveles por caja. A pesar de parecer un número elevado, los niveles se resuelven con una velocidad pasmosa. Tan rápido que plantea el gran problema del juego. En la mayoría de ocasiones, realizar la serie de acciones que conlleva la consecución de un nivel también implica la recogida de las tres estrellas, y pocas veces supone un reto que suponga más de dos o tres intentos. Cut the Rope es excesivamente fácil, así de simple, y los diseñadores tampoco han querido poner impedimentos para evitarlo. Superar cualquier nivel "a lo rápido" suele ser cuestión de un par de segundos y, si llegara el caso de que te atascaras y no consigas llevar el caramelo a las fauces de Om Nom, siempre puedes acceder al menú y saltar al siguiente. Todo esto consigue que no se obtenga ese placer de conseguir superar un nivel difícil salvo en muy contadas ocasiones.
La otra consecuencia lógica es su duración, no soportando más de dos tardes de pegajoso calor para ver el final, más una tercera en la que obtendremos las 525 estrellas sin apenas despeinarnos. No niego que haya que dar facilidades para no frustrar al jugador casual, pero en mi opinión hay que poner las cosas más complicadas al jugador tradicional, e incluso al casual que le haya cogido el gusto y desee hallar algo más.
A su favor hay que decir que la cantidad de elementos distintos hacen que la mecánica para resolver los niveles no siempre sea la misma, primando en algunos la velocidad, en otros la rapidez de reflejos y en otros la mera inteligencia. También, gracias a la magia de Scoreloop, aumentaremos la rejugabilidad con los tan de moda logros y los piques con medio mundo por alcanzar la cima de las tablas de puntuaciones.


Conclusión

Cut the Rope es un juego con una mecánica magnífica, adictiva y con un protagonista que derrocha simpatía por todos los poros de su verdosa piel. Buen apartado artístico, unas buenas físicas y una cantidad generosa de niveles. Lástima que todo eso quede lastrado por un planteamiento excesivamente sencillo, incluso para el más torpe de los casual. Aún así, es un juego que hay que tener instalado en tu Android, porque tiene todos los ingredientes para ser el top ventas que es y porque además es toda una referencia en su género, así como para todos los desarrolladores que deseen desbancarlo.