Análisis de Modern Combat 3: Fallen Nation <sub>Guerra de sobremesa en versión táctil</sub> | Juegos Android, noticias, análisis y artículos

lunes, 23 de abril de 2012

Análisis de Modern Combat 3: Fallen Nation Guerra de sobremesa en versión táctil

Análisis Modern Combat 3 Android
Modern Combat 3: Fallen Nation tiene un parecido más que sospechoso con la saga Call of Duty: Modern Warfare; es más, si Activision lo hubiera lanzado como una versión de su famosa serie de videojuegos bélicos adaptados para Android, hubiera colado igualmente, pero no es el caso. Si esto lo que deseabas leer en éste análisis, enhorabuena, ya puedes estar tranquilo sabiendo que servidor no es tan cegato y ha captado todas y cada una de las “inspiraciones” que el estudio Gameloft Montreal ha incluido en su juego, y aún así ha sabido apreciar el genial trabajo que han realizado con Modern Combat 3.

Que tres países como Corea del Norte, Pakistán y Rusia se unan en algo que no sea un revolucionario restaurante, preocupa. Si encima se trata de una coalición terrorista que primero planta cara a sus gobiernos y luego invade Estados Unidos, entonces acojona. Con ese pastel nos encontramos en los primeros compases de Modern Combat 3. El americanísimo cabo James Walker recibe en un helicóptero la información de que una fuerza terrorista, llamada CPR, está llevando un ataque de costa a costa de los Estados Unidos, cabezas nucleares incluidas en el lote.

A diferencia de lo que esperaba, tú no participas activamente en la defensa y recuperación de las ciudades americanas. Ya en los primeros compases del juego tendrás que echar mano del pasaporte y patearte el globo buscando a los responsable de tan grandísimo follón. Así, la variedad de localizaciones y situaciones en las que nos veremos envueltos son lo suficientemente amplias como para mantener al jugador con interés durante todas las misiones del modo campaña.

Análisis Modern Combat 3 Android

El aspecto técnico ha sido el más comentado desde su primer vídeo, y no es para menos. Tuve la oportunidad de jugarlo en pantalla grande con un mando tradicional y poco dista el resultado de sus hermanos de consola. Gameloft ha dado el do de pecho con un motor gráfico sublime, que pone a trabajar esos núcleos por los que los usuarios tanto han pagado, o sufrido con eternas permanencias, a toda máquina. Partículas, motion blur, efectos de postprocesado… son tecnicismos impensables hace no demasiado en un smartphone y que ahora se dan todos la mano en un espectáculo sorprendente, que deja con la boca abierta a todo aquel que se asome a la pantalla. La contrapartida, lógicamente, es que no es un juego para todos los Android. Los más modestos no podrán ni siquiera abrirlo, e incluso algunos de los smartphones más musculosos de la actualidad han sufrido en ciertas ocasiones de lo lindo, mostrando notables bajadas en la tasa de imágenes por segundo.

 El sonido tampoco se queda atrás, con las siempre necesarias melodías de corte militar y unos efectos de sonidos contundentes y creíbles. Actores de doblaje han prestado, pero no en español, su voz para ir desenvolviendo una trama demasiado previsible, muy encorsetada en los márgenes habituales de videojuegos y películas sobre el género. No quería un argumento para quedarme patidifuso, pero es algo tan visto y tan repetido hasta la saciedad que incluso hasta el mismísimo climax final ya lo he jugado en anteriores ocasiones. Sentir un déjà vu constante durante las cinco o seis horas que dura Modern Combat 3 lamentablemente termina por desdibujar la poca personalidad que ya de por sí Gameloft había insuflado a su producción.

Análisis Modern Combat 3 Android

Controlar al cabo James Walker es relativamente sencillo. Tienes un stick virtual en el lado izquierdo, que aparece de forma inteligente según donde dejes caer el pulgar, y una serie de botones personalizables para todas y cada una de las acciones que tendrás que realizar. Ocasionalmente aparecen instrucciones en pantalla para otras actividades concretas, como abrir puertas, activar interruptores o salir airoso de secuencias de movimientos donde se pondrá a prueba nuestro patriótico pellejo. Para los tiroteos contaremos con un excesivamente generoso apuntado automático, que ya no sólo te coloca el punto de mira entre los ojos de un enemigo a varios metros de distancia, sino que puede llegar a mover el arma de un extremo de la pantalla al otro buscando un enemigo que ni siquiera habías visto. Si bien estas concesiones las veo relativamente necesarias para mantener una acción constante y sin frustraciones ante una pantalla táctil, que además se puede desactivar si lo deseas, hubiera sido mejor poder ajustar al gusto la asistencia y no sentir que el juego apunta por ti.

Otra cosa que he echado en falta es la implementación de un sistema de coberturas durante las escaramuzas más difíciles. Tus compañeros y enemigos se parapetan en los intercambios de balas más intensos, mientras que a ti te toca aguantar estoicamente cual Rambo, repartiendo plomo por doquier y teniendo que correr a ocultarte en una esquina cuando estás a punto de palmarla, esperando que no haya algo, como un compañero inútil, que te corte el paso y te haga morir acribillado.

El multijugador reconozco que lo he jugado de pasada, pero está dentro de lo que cabe esperar. Todos los modos ya habituales en juegos del género están incluidos y, al menos en mi experiencia, combates fluidos mediante Wi-Fi en mapas medianamente inspirados pero sin alardes.

Análisis Modern Combat 3 Android

Con todo, son achaques menores. Modern Combat 3: Fallen Nation es una experiencia bastante redonda, con un aspecto técnico soberbio que presenta variedad de situaciones para no llegar a cansar y un control que, distando bastante de ser perfecto, ya deberías de estar acostumbrado si eres jugador asiduo de pantallas táctiles. Y todo ello por algo que, para disfrutarlo en consola, tienes que hacer un desembolso, aproximadamente, diez veces mayor.